lunes, 4 de abril de 2016

Duatlones de menores. El lado oscuro


Vergonzoso. No somos capaces de encontrar otro adjetivo para calificar lo vivido el pasado sábado en la duatlón de San Juan de Aznalfarache, una prueba perteneciente al II Circuito Andaluz de duatlón de menores.

Quizás muchos en este momento piensen lo mismo, “sí, hubo fallos de organización”, “sí, hubo errores por parte de los jueces”, pero no, no es por eso por lo que sentimos vergüenza, la vergüenza nos embarga por la actitud irrespetuosa que muchos padres y madres protagonizaron esa mañana.

En el deporte como en la vida hay que tener respeto por los demás y este deporte se caracteriza por esto mismo. Desde hace más de 4 años nuestra hija entró a formar parte de esta “gran familia que es el triatlón” como así la definiera el presidente de la Federación Andaluza José María Merchán en la pasada Gala del Triatlón celebrada en Punta Umbría, gala que todos llevamos en la memoria, sí, la del pregón en la que alguien tuvo un sueño. Desde el momento en que nuestra hija participara por primera vez, sin tener referente de triatletas en la familia, nosotros empezamos a vivir este deporte como algo muy positivo, ya que sin conocer a nadie, el aliento y el apoyo se sentían en cada carrera y poco a poco fuimos conociendo deportistas y familiares por toda la geografía andaluza. Aunque los niños y niñas sean rivales cuando suena la bocina, las relaciones de compañerismo y deportividad han estado siempre presentes, antes, durante y después de cruzar el arco de meta.

Siempre había visto respeto por jueces y organización incluso en aquellas carreras en las que se había puesto en juego la integridad física de los deportistas en el recorrido de la prueba. El sábado ese respeto se esfumó y pudimos ver el lado oscuro del ser humano, ese que sale del entrenador de fútbol frustrado que habita en muchos padres y madres de los menores que practican ese deporte y que nunca hubiéramos imaginado verlo aflorar en una competición de duatlón, triatlón o acuatlón.

Quizás la popularización y el crecimiento de esta disciplina deportiva ha traído o incluso ha atraído a muchas personas que no consideran que su comportamiento es un ejemplo para sus hijos e hijas y para el resto de los presentes, pero sí lo son y las actitudes vividas el sábado son, simplemente, deleznables.

Nosotros no queremos y creo que muchos estarán en consonancia con lo que decimos (otros quizás no), que nuestra hija presencie estos comportamientos agresivos, descalificadores e increpantes y que además queden impunes y sin repercusión, afianzándose como método natural para resolver conflictos y reclamaciones.


Consideramos que la Federación debe reflexionar sobre qué medidas va adoptar y de qué forma controlar errores de recorrido, de vueltas o de comportamientos antideportivos por parte de los acompañantes. Evidentemente, los deportistas, no olvidemos que son niños y niñas, tienen que saber cuál es su cometido, conocer el recorrido y deben contar sus vueltas, pero los jueces tienen que supervisar quién es el que lo cumple y sobretodo el que lo incumple, con el objeto de tener un criterio sancionador. Aunque la honestidad se presuponga en los deportistas, no se puede dejar en manos de los valores de cada familia ni de la organización el cumplimiento de las normas federativas, más aún hoy día, que todos hemos visto la popularización y el incremento exponencial de participantes en este deporte. Creemos recordar que el presidente informó en la gala de Punta Umbría que las fichas federativas de menores habían crecido de 50 aproximadamente en las primeras convocatorias a más de 400 en la temporada en curso, lo que hace que se agoten las plazas en cada carrera (alrededor de 200 inscripciones). Este crecimiento genera también la necesidad de ampliar proporcionalmente el número de jueces presentes en cada prueba para que el cumplimiento de las normas y el buen funcionamiento permita que se siga percibiendo el sentimiento de que somos una “gran familia”, y si es posible, bien avenida.

José Paneque y Mar Márquez

viernes, 12 de febrero de 2016

Volvemos en breve

Hace un tiempo que este blog no está dinamizado ni tiene nuevas publicaciones. Está claro que el que mucho abarca poco aprieta y he podido comprobarlo en primera persona. El implicarme en otros proyectos personales y de comunicación me han impedido dedicarle el tiempo que requiere una web, aunque sea un simple blog.

No prometo que regrese con la misma frecuencia ni intensidad pero seguramente las historias que contaremos no nos van a dejar impasibles. Con ello no estamos llamando a la revolución, nuestro objetivo es que podamos pensar o reflexionar un poco durante los minutos posteriores a la lectura de las historias de vida que vamos conociendo.

En este momento estamos preparando una entrevista con un joven utrerano con capacidades diferentes y que es un ejemplo de vida para otros chicos y chicas a los que la discapacidad se les convierte en un peso al cuello, e incluso añadiría, que va a ser un ejemplo para los que pensamos que las limitaciones existen.

Espero veros nuevamente por aquí.

José Paneque
@jllpaneque

jueves, 21 de mayo de 2015

Iñaki Alegría y Gambo. Donde comparten cama la vida y la muerte.

Fotografías @jllpaneque

Hablar de Iñaki es hablar de África en primera persona y con nombres propios. Iñaki Alegria, es médico licenciado por la Universidad de Barcelona – Hospital Clínic y especializado en pediatría en el Hospital de Granollers. Ya desde sus primeros años de formación su implicación emocional con los más necesitados del planeta era latente en sus inquietudes hacia esta profesión tan vocacional.

Para Iñaki, al igual que para el médico, astrólogo y alquimista suizo Paracelso, “El fundamento más importante de la medicina es el amor”, y es así como la entiende, un acto de amor, entrega y acompañamiento a aquel que está sufriendo y necesita que estén a su lado.

Con estás premisas por bandera Iñaki está dando a conocer, poniéndole nombre, la realidad de desnutrición y pobreza que vive África y que difícilmente va poder superar sin ayuda externa. Sin embargo, Iñaki en su afán positivista nos presenta unos niños felices, pero claro, tras tener cubiertas sus necesidades alimenticias.

Iñaki ha escrito el libro “Alegría con Gambo” tras haber desarrollado en este pueblo etíope una gran labor social y haber ayudado con sus conocimientos y su cariño, a estos niños y sus madres en un rincón del mundo donde nosotros hemos tenido la suerte de no nacer.



Iñaki reflexiona sobre esta cuestión de cuna ya que este joven pediatra nació en el año de las grandes hambrunas en Etiopía, pero en España. Una sutil diferencia que condiciona el futuro de las personas desde el mismo momento de venir al mundo. En Gambo el 25% de los niños y niñas no llegan al año de vida por lo grandes problemas de desnutrición. Esto condiciona a los progenitores hasta el punto de no querer ponerle nombre a sus hijos hasta el año y de ese modo estar menos vinculado emocionalmente con ellos ya que la pérdida de los mismos es habitual.


¿Por qué te especializas en pediatría?
Porque los niños son vulnerables y son los que más sufren en situaciones de pobreza, crisis, enfermedad, emergencia y debilidad.

¿Cómo llegas a África y concretamente a Gambo en Etiopía?
Si nos remontamos ocho años atrás te explicaré mi primera experiencia en cooperación. Era estudiante de medicina cuando aterricé en Honduras. Realizando proyectos de asistencia sanitaria en áreas rurales y programas de integración social con niños de las regiones más pobres y marginales. Esta experiencia me marcó profundamente y no hizo otra cosa que consolidar el deseo que hacía años sentía por implicarme en proyectos de cooperación internacional. El resultado fue que dos años más tarde volvería de nuevo a Honduras.
Tras finalizar la carrera de medicina, realicé la residencia de pediatría en el Hospital de Granollers. Senegal caminaba por las calles de la ciudad escondiendo una cultura, tradición e historias personales detrás de cada rostro que quería conocer para poder entenderlos un poco mejor: ¿Qué les lleva a dejar a su familia y a dejarlo todo,  embarcarse para jugarse la vida llegando a nuestro continente? Así fue como decidí emprender nuevos proyectos en Senegal. Allí descubrí la felicidad y la tristeza, el hambre, la vida y la muerte. 
Pero lo que siempre me había atraído era el cuerno de África. Así que finalmente llegué a Etiopía, al Hospital de Gambo.




¿Cómo resumirías tu experiencia en Gambo?
Es una experiencia increíble en todos los sentidos y en todos los aspectos de la vida: médica, personal, humana y espiritualmente. Sobrecogedor.  Deslumbrante. Alumbrante. Impactante. Inolvidable. Vinculante. Excepcional. Aquí comparten cama la vida y la muerte.
Es muy duro ver morir a un niño que no debería morir, un niño que en nuestro país sobreviviría. De este sentimiento y de la experiencia vívida en Gambo nace la necesidad de involucración plena y una decisión de vida.

Ruziya fue tu punto de inflexión con África. ¿Qué te aportó y qué te continúa aportando?
Ruziya supuso sin duda alguna un cambio en mi vida. Poner nombre propio. Detrás de cada cifra hay un rostro. Por desgracia continúa habiendo demasiadas Ruziya. Cada uno tiene su Ruziya. Debemos identificarla, mirarla, escucharla y dejar que su historia penetre en nuestra alma.



¿Cómo quieres corresponder?
No tengo nada que enseñar, nada que aportar, al contrario, son más bien ellas y ellos los que continuamente me dan lecciones, lecciones de vida, de como poder vivir y tenerlo todo cuando a nosotros nos puede parecer que no tienen nada. Te das cuenta que para tenerlo todo no hace falta tanto, tan solo salud, educación y amor.
No hace falta tanto para ser feliz, no hace falta tanto para tenerlo todo.

Estás recorriendo la geografía española presentando el libro que has editado “Alegría con Gambo”. Este libro tiene un carácter solidario y sus beneficios van íntegramente a los proyectos que “DUNA: pequeños granos de arena”, la ONG a la que perteneces, desarrolla en diversos países africanos. ¿Dónde estás encontrando más apoyos?
Sin duda alguna lo mejor de escribir un libro no ha sido ni vender libros, ni ganar dinero, sino que lo mejor sin duda alguna ha sido el ir conociendo a personas como vosotros, personas maravillosas e increíbles.
Jamás imaginé que publicar un libro me abriría la puerta a conocer un sinfín de personas maravillosas, con un corazón enorme, dispuestas a ayudarnos y apoyarnos entre las que también te puedes encontrar tú.
Os doy las gracias por poneros en contacto conmigo, por ofrecerme vuestro apoyo, por ayudarme en la difusión del libro y los proyectos, en la organización de presentaciones, en la búsqueda de subvenciones y apoyos… y todo de manera totalmente desinteresada y altruista, colaborando con ese granito de arena esencial en la Duna.  Gracias.
Gracias, porque cada uno de vosotros aportáis ideas y os comprometéis a desarrollarlas, gracias porque sin vosotros no sería para nada lo mismo.
Cada pequeño granito de arena es esencial, y el libro me ha permitido conoceros a muchos de vosotros y granito a granito estamos creando la Duna. Cada uno de vosotros sois esenciales, sin vuestra presencia a la Duna le faltaría algo. Gracias.
Esto no tiene precio. Vuestro apoyo no tiene precio, vuestro altruismo, vuestra bondad… Gracias…
Sin duda, vosotros, sois lo mejor del libro.



Las redes sociales parece que están teniendo mucho protagonismo en la organización de citas para la presentación del libro. ¿Qué opinas? ¿Cómo lo llevas?
Ciertamente. Para serte sincero debo decirte que previamente a la creación de la ONG no me gustaba nada el Facebook ni las redes sociales, sin embargo al crear la ONG vimos en las redes sociales una muy buena ocasión para darnos a conocer. Y sin duda alguna, las redes sociales nos han ayudado muchísimo.

¿El vivir en primera persona los problemas de los más necesitados del planeta te ha hecho trivializar de los problemas occidentales?
La necesidad material, sí que la trivializas. El dolor y sufrimiento no los trivializas. No, y creo que tampoco debemos hacerlo. Toda vida es importante y si hubiese una vida sin importancia entonces ninguna sería importante. Por el mismo motivo, todo problema y sufrimiento merece una respuesta. No obstante es cierto que no son el mismo nivel de necesidades.

¿Cómo ves la sanidad pública en general y la pediatría en particular en España?
Teníamos una sanidad pública universal y modélica a nivel mundial, creo que sin duda una de las mejores cosas de España y que por desgracia nos estamos autodestruyendo por la sencilla avaricia de algunos, porque los que ya tienen mucho quieren aún más, porque nos importa más el dinero que la salud de las personas, porque vemos en la sanidad un negocio y no la cobertura de la salud.


¿Te ves trabajando en un hospital público español, ya sea en tu comunidad autónoma o en otra?
Por ahora no. Cuando has visto a Ruziyas, Abdulakim, Mikaeli… niños y niñas que mueren de enfermedades que podrían ser evitadas,... enfermedades con cura y tratamiento...
En España, si yo no trabajo aquí, otro médico ocupará mi lugar, e incluso le hago un favor al ofrecrle el puesto. En Etiopía, si yo no estoy, nadie estará para velar por nuestras Ruziya, Abdulakim, etc...

Tras visitar tu blog y leer con atención tus emotivas entradas me pregunto, ¿cómo se puede contribuir a erradicar la desnutrición?, al menos en Gambo.
Garantizando el acceso al agua potable, optimizando el rendimiento de las tierras de cultivo, garantizando el acceso a las escuelas de niños y especialmente de las niñas.
Pequeñas acciones con un gran amor. Granito a granito. Todo empieza con un paso, el camino más largo empieza con un primer paso.




¿Qué es lo más urgente?

Cómo decía Paulo Freire “La educación no cambia el mundo, pero cambiará a las personas que van a cambiar el mundo”.
Quien educa a un niño educa a una persona, pero quien educa a una niña educa a una familia entera. Es la educación de las niñas y mujeres la llave.

¿Cuáles son tus deseos de futuro?

Que aprendamos a vivir todos como hermanos. Que olvidemos de una vez el yo soy de aquí y tú de allá, todos somos personas, hermanos, habitantes de un mismo mundo, por cierto, muy mal desarrollado.



“Alegría con Gambo” es un libro a la esperanza ya que el cien por cien de los beneficios de su venta van dirigidos a la ONG “Duna: pequeños granos de arena”, que desempeña proyectos de cooperación y desarrollo en Etiopía y Senegal centrándose en la severa desnutrición que viven los niños y niñas y tratando de poner en práctica los protocolos de UNICEF y la Organización Mundial de la Salud.

     

viernes, 17 de abril de 2015

Al pasado en bicicleta




Mariano García Anaya, aficionado al ciclismo, se dedica en su tiempo libre a la restauración de bicicletas antiguas y a la creación de nuevos prototipos de bicicletas originales.



Su fascinación por la época en la que datan sus bicicletas le lleva a plantear a sus amigos la iniciativa de salir con motivo de la celebración del Día de Andalucía vestidos de época y sobre sus diversas bicicletas, lo cuál les llevó a alcanzar uno de los premios de disfraces de la jornada festiva en Utrera.



Esto aconteció hace dos años y la aceptación que tuvieron por parte de los organizadores, demás ciclistas y el público en general le animó a participar en otros eventos cicloturistas o simplemente de época.



El pasado domingo volvieron a ser el objetivo de las cámaras de fotos en la marcha ciclista que se celebraba en Sevilla y que partía desde la Torre del Oro y concluía en el Parque del Alamillo. Una multitudinaria cita ciclista en la capital hispalense en la que destacaron, como siempre, por la originalidad.



La singularidad de las bicicletas y lo vistoso de los atuendos de principios del siglo pasado les ha servido para ser invitados de lujo tanto en eventos ciclistas como en exposiciones de vehículos antiguos, lo cuál les valió para salir fotografiados en la revista de motor, Autofoto, tras la exposición de vehículos clásicos de Espartinas.



Este vecino de Utrera no deja de restaurar bicicletas y de contar, en cada salida, con nuevos amigos y amigas que ilusionados se calzan pantalones bombachos, tirantes, pamelas y pajaritas para disfrutar de un paseo en bicicleta que les lleve, y lleve a quien es testigo, a otra época.



jueves, 9 de abril de 2015

La Marca Invisible



Ya nos hemos acostumbrado a escuchar los datos, o las interpretaciones de los datos, de la Encuesta de Población Activa que el Ministerio de Empleo y Seguridad Social publica mensualmente. En las últimas entregas comenzamos a ver que poco a poco existe una tendencia a la bajada en el número de desempleados pero, ¿quién se está incorporando al mercado laboral?

Evidentemente los jóvenes formados tienen bastantes posibilidades de encontrar un empleo por debajo de su cualificación, pero ¿y los mayores de cuarenta años?, ¿y los parados de larga duración?, ¿y los que carecen de formación?, ¿y si además de todo esto hablamos de mujeres?, ¿y si además de ser mujeres han sido víctimas de la violencia machista?

Hay colectivos que tienen muy complicado el acceder al mercado laboral y más aún cuando alguna circunstancia o algún desalmado ha marcado tu vida.

Soledad Vila desde la asociación que preside en Los Palacios Villafranca no ha querido quedarse al margen. La asociación Terrogénero nació para dar respuestas, apoyo y orientación a todas esas mujeres valientes que se ha atrevido a dar el paso de la denuncia tras el maltrato. Ahora Soledad, tras ver cómo esas mujeres no tienen capacidad por sí mismas de rehacer sus vidas laboralmente, ha decidido abrirles los ojos a los empresarios de su comarca.

Cuenta Soledad a #LaNuevaGeneraciónPerdida que las mujeres que se acercan a Terrogénero lo hacen a la desesperada, “ya sea porque no les llega para dar de comer adecuadamente a sus hijos o para pagar el recibo de la luz”. Ante esta situación Soledad no entendía porque estas mujeres, muchas de ellas con cualificación, no accedían al mercado laboral tras haber pasado por una experiencia de este tipo cuando además existen incentivos fiscales al empresario que contrata a mujeres víctimas de la violencia doméstica. El problema es el desconocimiento.

#SoyVisible es la campaña que Terrogénero ha puesto en marcha y a la que ya se han unido varias empresas locales para apoyar la difusión. Según Soledad, al igual que otros colectivos desfavorecidos socialmente, “desde las administraciones se apoya económicamente con descuentos fiscales a las empresas que contratan a mujeres que han sido víctimas del machismo pero los empresarios no lo hacen”. La pregunta está clara ¿porqué?, ¿porqué una mujer que busca empleo y está cualificada para el puesto no logra firmar el contrato aunque el empresario está incentivado? La respuesta de Soledad lo dice todo, “continúan estigmatizadas”. Evidentemente existen muchos prejuicios y desinformación por parte de los empresarios en referencia a los temas relacionados con mujeres víctimas de violencia. Dentro de la campaña de difusión e información que Terrogénero está llevando a cabo durante las visitas a los empresarios locales, Soledad les proporciona información que ha elaborado el Ministerio de Empleo y Seguridad Social del Gobierno de España en referencia a las ayudas concedidas a empresarios que contraten a demandantes de empleo ya que existe un programa de inserción sociolaboral para mujeres víctimas de violencia de género. Soledad también está luchando por quitar los estigmas y los miedos de muchos empresarios “que creen que los maltratadores van a estar diariamente molestando a sus víctimas en la puerta de sus negocios y esto se aleja de la realidad”.

Desde Terrogénero quieren hacer visible a la mujer víctima de violencia ya que en palabras de Soledad, “son mujeres supervivientes con derecho a un trabajo y a no ser juzgadas ni estigmatizadas, mujeres normales a las que pueden contratar”. También en esta campaña Soledad muestra a los empresarios que al igual que reciben ventajas fiscales por la contratación de personas con discapacidad o de otros colectivos desfavorecidos, pueden optar a esos descuentos por hacerle un contrato a una mujer maltratada y de esta forma quitarles de una vez esa marca invisible que no deja de señalarlas.

martes, 24 de marzo de 2015

Andrés Torreadrado. La mirada diferente.


  Fotografías #jllpaneque

Se acababan los días de la exposición y no hablaba con el autor. La exposición me sorprendió gratamente. Algunas imágenes me resultaban familiares aunque he de reconocer que el verlas impresas y enmarcadas, agrupadas y aisladas cobraban más sentido. Sabía que una mañana las encontraría en el pasillo camino del desayuno pero no pensaba que fuese a gustarme tanto.

Andrés llevaba años disparando sus cámaras y sabía de sus gustos y su afición a este arte pero no habíamos tenido la ocasión de hablar en profundidad de fotografía. Ahora era el momento oportuno para mantener una conversación con él, hablar tranquilamente de materiales, cámaras, fotos, técnicas,... en definitiva el diálogo distendido de dos personas que les une una afición. 

Andrés Torreadrado es operador de cámara en la televisión pública desde 1996. Anteriormente había trabajado en Televisión Española pero eso me lo contó cuando por fin logro quedar con él durante un almuerzo.



Andrés, ha sido difícil conseguir quedar contigo.
Me hago de rogar. [Risas]


¿Cómo empiezas en el mundo de imagen fija?

Yo estudié fotografía como FP. Era la primera promoción de Formación Profesional de Imagen y Sonido de Madrid. Tras hacer el bachillerato me fui con “los chicos tontos” de la FP, elegí la rama de Imagen y Sonido y la especialidad fue fotografía porque en aquel momento era fotografía o vídeo pero la fotografía era la que resultaba más económica para el ministerio a la hora aplicarla.


Entonces ¿Cómo entras en la imagen en movimiento?
En aquella época, yo terminé en el año 1988, el mercado audiovisual se movía y Televisión Española demandaba gente. Solo existía el Instituto Oficial de Radio y Televisión donde se formaba la gente y entraba con una beca directamente a trabajar pero no les daba para cubrir los puestos que necesitaban. Nos propusieron becas a los de FP y yo realicé una de ellas y entré aunque venía de la fotografía, después el mercado laboral me llevó a opositar y sacar oposición, aunque sin plaza fija.


Investigas el blanco y negro y el color ¿Positivas o imprimes?
De momento imprimo y ahora estoy empezando a querer positivar. Estoy en proceso de montar el laboratorio. ¿Blanco y negro o color?,… hasta 2012, que son parte de las fotos que hay aquí de Nueva York, sólo hacía blanco y negro y desde 2012, a partir de ese viaje y de esas fotos comencé a fotografiar personas y a usar el color. Depende de la temática.


¿Qué te condiciona?
Yo prefiero el blanco y negro, me parece más expresivo, pero últimamente me gusta la foto documental y creo que hacer foto documental en el siglo veintiuno en blanco y negro es un anacronismo. Ya dependiendo del tipo de fotografía, si es más personal voy al blanco y negro o si voy a documentar un hecho disparo en color. Aunque a la misma vez me estoy contradiciendo porque tengo un trabajo documental a medias que he hecho en blanco y negro. Lo que sí entiendo es que se tiene que decidir antes de preparar un trabajo.







Acabas de montar una exposición donde a modo de retrospectiva muestras un resultado misceláneo en temáticas trabajadas en tu tiempo libre durante los últimos tres años. Parece como si hubiera costado decidirte qué fotografías exponer. ¿Te costó decidirte sobre qué fotografías imprimir?
Está feo que te lo diga pero ha influido el criterio económico. Montar una exposición monotemática significa sacar mucho trabajo, imprimir mucho y por lo tanto es muy caro y en este caso he aprovechado una pequeña parte que ya tenía impresa, aún así ha sido muy caro.


Hablamos de una inversión mucho mayor entre impresiones, marcos y tiempo.
Sí, para una monotemática el trabajo de selección hubiese sido mucho más largo se me hubiese ido de tiempo, que por otro lado también era un condicionante.

En esta exposición “2011: Ausencia por motivos personales” incluyes dos premios que has recibido por el Ateneo de Mairena del Aljarafe en dos convocatorias consecutivas. ¿A cuántos concursos te has presentado antes de obtener reconocimiento alguno?
Verdaderamente no lo sé ya que no soy un fotógrafo “concursero”, solo me presento cuando encuentro una temática que me guste y coincide que tengo algo adecuado, pero no lo voy buscando. Estoy por decirte que fue el primer concurso al que me presenté en Mairena y fue un poco casualidad y luego en toda mi vida a no más de diez concursos.

Gran porcentaje, un veinte por ciento. ¿Eso hace que te entren ganas de presentarte a más?
A mí me gusta presentarme porque son un ejercicio selección. Me gusta presentarme y si lo gano, pues bien, pero el hacerlo merece el esfuerzo. Tengo predilección por un concurso de Guadalajara, “La Abeja de Oro”, seis de las fotos de Marruecos están presentadas a ese concurso y realmente me gusta porque se premia una serie de seis fotografías y no una foto única.




¿Se premia entonces la serie?
Se premia la serie y se premia la unidad temática. Se visionan en conjunto y te obliga a pensar cuales imprimir, cuál va primero, cuál pones la última, el contar una historia,… es un ejercicio muy bueno para el fotógrafo. Yo me he apuntado dos veces, aunque no he pasado nunca de la primera fase. Parte de las fotografías en blanco y negro de paisajes de líneas y personas son de mi apuesta de hace dos años y las de color de Marruecos y el agua, son de la última edición.



Amante del ritmo, la composición equilibrada, la quietud. ¿Cuál es tu fotografía favorita de esta exposición?
[Pensativo] Me has pillado. [Continúa pensando] No la hay, no la hay.


Tiene que haber alguna que al cerrar los ojos y se te venga a la mente.
Depende del día, pero no. No tengo ninguna en especial.



Me consta que tenías tus reparos a exponer. Imagino que es por lo que llegas a exponerte personalmente frente al público. La exposición ha tenido muy buena aceptación. ¿Cómo lo estás llevando? ¿Tienes ganas de repetir?
[Se lo piensa y tarda en responder] Estoy contento. Tenía muchos reparos, ya que exponer, la palabra lo indica... "te expones" y además hacerlo en el ámbito laboral, que es más complejo, ya que es difícil separar cuestiones personales y laborales por lo que pueden gustar las fotos y caer mal a alguien o caer bien y no encontrar sinceridad. También, al ser gente que ve las imágenes durante un mes, es posible que terminen hartos de verlas aunque les guste. Me ha llamado la atención de que ha habido mucha gente que me ha dicho expresamente que le ha gustado y he reconozco que me ha alegrado.

¿Repetirías aquí?
No lo sé... Me gustaría mejor tener más tiempo y seleccionar parte de las del último viaje a Nueva York, en el 2014, de las que aquí hay seis fotos y creo que debería ser una exposición más trabajada, más homogénea.

Hacer una exposición monotemática.
Sí. Esa es la manera. Aquí como antes contaba he aprovechado unas pocas imágenes que ya tenía impresas y me condicionaba el espacio, que no es una estancuia definida, por lo que al tener zonas diferenciadas me dio pie a hacerlo de esta forma.



Hay una fotografía en la exposición compuesta de 20 fotografías de formato cuadrado donde has reflejado diferentes rincones del edificio donde trabajas, del centro territorial de la televisión andaluza. ¿Qué pretendías con estas imágenes que después, a modo de juego, has diseminado por los lugares donde fueron realizadas?
El motivo era realizar un guiño o broma a los compañeros y hacerlo más activo. Para muchos este edificio, al ser un edificio de trabajo, les da vibraciones negativas. A mí me parece un edificio bonito. Lo primero porque me parece que es un edificio que tiene muchas posibilidades y se me ocurrió el juego de hacer un mosaico con 20 imágenes que he ido haciendo durante años en mis ratos libres, [...] y las he colocado en los sitios donde han sido hechas. Me acuerdo de alguna está colocada en sitios bastante extraños o difíciles de llegar y me parecía un juego interesante, aunque no lo he explicado mucho con objeto de que la gente se preguntara y al encontrarse la foto suelta pegada en un lugar dijera ¿esto qué coño hace aquí? Es como provocar al espectador a mirar de otra manera. [...] Como ya te he comentado son imágenes que están a la vista de todo el mundo pero que pocos han reparado en ellas.

En tus viajes a Nueva York, ciudad que te apasiona y así aparece reflejado en las fotografías de esta exposición, nos muestras una ciudad en color y monocromática alejada de los círculos turísticos. ¿Qué es lo que más te fascinó de la urbe cinematográfica por excelencia?
Cuando fui la primera vez en marzo del 2012, era un viaje de turismo puro y duro con mi pareja y mi sobrina y ni siquiera pensé que fuese a tener un tiempo para hacer fotografías. Nueva York es la ciudad más fotografiada del mundo, es un reto, pero no sabía cómo lo iba a hacer. Mi planteamiento previo era retratarla en blanco y negro con mucho contraste y al llegar allí me pedía hacerlo en color. Tras pelear conmigo mismo me salió en color y apareció la gente. En 2014 cuando volví llevaba cuatro meses pensando qué iba a hacer, seguía con la idea de continuar lo que había empezado en 2012 y me salió al revés. Me traje el blanco y negro, oscuro, por lo que la serie se llamará “Back NY, Dark NY”. […]



Estás de lleno en la preparación de tu laboratorio de revelado y positivado en blanco y negro. ¿No te fías de los laboratorios o es una cuestión romántica?
Se vende la idea de la fotografía analógica como un tema romántico pero no tiene nada de romántico, es un término acuñado desde la fotografía digital.

Pero la recuperación de técnicas antiguas siempre va envuelto de un halo de romanticismo. ¿No es así?
Pero no es volver porque realmente nunca se fue. Otra cosa es que mucha gente dejó de hacerlo, pero el calificativo de romántico se ha puesto, como te comentaba, desde lo digital. Los “digitales” lo definen como romántico pero los “analógicos” no.
Volviendo a la pregunta anterior, no es que no me fíe de los laboratorios,  hay laboratorios muy buenos y yo estoy contento con quien me imprime, aunque hay obvias limitaciones. Si quieres imprimir una copia bien lo puedes hacer en Sevilla o en Utrera con Ignacio González [...] que le pone el 150 por ciento al trabajo y lo clava. El hacerlo tú es la mayor satisfacción, ya que en mi opinión el destino final de la fotografía tiene que ser el papel, un objeto, es como tener la paternidad completa, no es por esnobismo o romanticismo ni mucho menos, es que lo has hecho tú y si te ha salido mal, te ha salido mal a ti y si te ha salido bien, también.



Parece evidente que el digital no ha llegado a los niveles de calidad alcanzado con los negativos y las diapositivas. ¿Qué crees que le falta?
No estoy de acuerdo al cien por cien con esa afirmación. En digital puedes hablar de cámaras micro cuatro tercios, de fullframe, o de formato medio que tienen también respaldos digitales,... no creo que sea un tema de mejor o peor. Creo que tiene una parte muy buena y es que ha popularizado el uso y eso mismo es su parte mala, la popularización (casi vulgarización) de ese uso. [Risas] Se ha sustituido la búsqueda, que realmente es lo que deja poso de conocimiento, por el ensayo-error, ensayo-error a una velocidad multiplicada por mil. Eso, el digital lo ha hecho fácil para mucha gente, pero al que quiere aprender fotografía de verdad, realmente le da igual. [...] A mí me pregunta mucha gente, y constantemente, si las fotografías están hechas en analógico o en digital, con qué cámara están hechas,... cuando lo importante es si te transmite o no te transmite, el resto da igual. El digital por tanto ha facilitado el camino para que mucha gente se acerque a la fotografía. Hacer fotos bonitas es muy fácil, pero lo importante es hacer fotos que digan algo y eso lo puedes hacer con una digital o con una analógica. 

¿Es complicado encontrar carretes fotográficos en diferentes formatos? ¿Y líquidos para revelado y positivado?
No, carretes no y líquidos tampoco.



Estaba la falsa idea de que todos esos materiales y la industria que está detrás se estaba perdiendo. De hecho hemos visto cerrar laboratorios.
Evidentemente antes en el centro de la ciudad había diez tiendas donde podías comprar carretes y ahora hay una o dos, pero luego está la megatienda que es internet [...] que en 24 horas tienes lo que quieras.

Cuentas con una extensa colección de cámaras. ¿Con cuál te gusta más realizar fotografías?
[Directo] Con la más adecuada que tenga en la mano en ese momento.

No me creo que te dé igual disparar con una Hasselblad, que sé que tienes o con una Minox, que no sé si tienes.
Sí tengo una Minox. [Risas] Me gusta usar una Hasselblad [...] pero realmente a mí me gusta usar las cámaras. La cámara te tiene que gustar usarla. Hay miles de cámaras y unas valen para una cosa y otras valen para otra cosa, no hay ninguna mejor o peor. Es como comparar un Ferrari con un Hummer, depende, si vives en un pueblo con carreteras de tierra para qué quieres un Ferrari. Te tienes que sentir cómodo con la cámara y que a la hora de hacer la foto no estés pensando en ella. A mí me gusta que sean lo más sencillas posibles y no perder el tiempo en buscar las funciones combinadas en los botones. Tengo que estar cómodo con ella.



Está bien que tenga pocos botones pero tampoco te vas a ir a una Nopo. ¿O no? Aunque la tengas.
Sí tengo una estenopeica Nopo y es que la fotografía son dos cosas luz y tiempo. Cuánta cantidad y cuánto tiempo y con esos dos parámetros contar cosas.

¿Qué temáticas son las que más te motivan a disparar tus cámaras?
Me gusta ver lo que está delante de todo el mundo y nadie repara en ello. Eso puede ser un juego de líneas o puede ser un gesto o una persona o algo. Quiero recalcar especialmente que no me gusta la fotografía callejera.

Sin embargo en esta exposición sí que hay fotografías callejeras.

Yo prefiero llamarlos paisajes urbanos aunque incluyan personas. Las personas no son protagonistas y son personajes anónimos.



Entonces, desde tu punto de vista ¿Cuál sería la fotografía callejera que no te gusta?
La fotografía callejera es la gran moda actual de hacer fotos a la gente desconocida en la calle a ver si le pillas un gesto raro para que te digan “qué buen momento”. Lo cual me parece una estupidez. No me parece bien hacer fotos a escondidas, aunque tuve mi momento, pero ahora me parece un horror. Lo de "robar" una foto no lo considero un mérito sino más bien un demérito. Cuando la técnica o la osadía se imponen al contenido la imagen es difícil que me interese. [...] Yo de todas formas intento no molestar nunca a nadie, a muy poca gente le he pedido permiso para fotografiarlos porque no me gustan las fotos preparadas excepto retratos, que no suelo hacer, y si los hago siempre consentidos.

No te escondes pero no tiene porque saber que le estás haciendo una foto. ¿Eso es lo que quieres decir?

En Nueva York tú le haces una foto a alguien tranquilamente y nadie te dice nada y aquí te ven con una cámara y te vienen a decir generalmente de malos modos que “qué estás haciendo, a mi no me hagas fotos”. También en mis fotos las personas nunca son protagonistas, suelen ser gente anónima, aunque salga gente mirando a metro y medio. [...] Esas fotos yo las hago con angular, con una óptica de 35 milímetros, nunca con un teleobjetivo (de hecho no tengo) me parece un poco cobarde, un horror.



¿Tienes en mente algún otro proyecto fotográfico?
Me gustaría completar un evento que empecé el año pasado, pero no sé si lo voy a hacer. Mi verdadero proyecto ahora es hacer fotos, ya que llevo dos o tres meses casi parado. Funciono mucho por espontaneidad y quiero hacer fotos.

¿Qué le dirías a alguien que comienza en este fascinante mundo gráfico?
Que se forme, que se forme, que siga estudiando,... que vean muchos libros de fotografía y pintura. Yo tengo muchas carencias de esto último y he empezado a corregirlo muy tarde. Que seleccione bien los cursos que va a hacer. Que huya de los foros ya que son una escuela muy viciada, que sea exigente y que huya también del halago fácil de Facebook y las redes en general, y que se junte con grupos donde él o ella sea el peor, que es lo que yo suelo hacer. Cuando me reúno con gente intento ser yo el novato.


¿Quieres aportar algo más?
Me gustaría dar las gracias a Ángel Fernández Millán porque cuando tuvo la idea de exponer y me la propuso yo no tenía mucha fe en ello, me alegro de haberme equivocado y creo que fue muy meritoria su propuesta.



miércoles, 18 de marzo de 2015

Gonzalo Ruiz Utrilla. Cuando la sabiduría no tiene edad


INFORMA: Mª José Andrade
Fotografías: Mª José Andrade

Llevaba algunos meses siguiendo la pista de la Cumbre Europea que la Singularity University iba a celebrar en el Teatro Maestranza de Sevilla. Las fechas era lo de menos, lo importante, lo que me llamaba la atención, era el contenido, los conferenciantes y los temas que se iban a tratar durante los tres días que iba a durar.
Me pareció extraordinaria una idea que partía de la iniciativa privada y el interés, y la apuesta personal de Luís Rey, vicepresidente de la Fundación Goñi y Rey y director y profesor de Física y Química del colegio San Francisco de Paula de Sevilla, considerado uno de los 100 mejores colegios de España.
Muchos han sido los expertos que han compartido sus ideas, hablado de los inventos que están por venir y reflexionado sobre el impacto de la tecnología. Pero lo más apasionante de estos días, no han sido las conferencias en sí, sino el haber estado rodeada de gente que con su trabajo, su esfuerzo y su inteligencia van a transformar el mundo que conocemos.
Un enjambre de personas que trabaja de manera corporativa. Unidas por nexos indisolubles y sin ningún tipo de celo y competición entre ellos, por la sencilla razón de que todo lo hacen por el bien de la humanidad.
Yo he tenido la suerte de “entrar” en el corazón de Singularity, vivir la experiencia y conocer a gente que se ha convertido, sin proponérselo, en irrepetibles.
Tomando un zumo, en una de las mesas dispuestas para los participantes, y mientras esperaba que comenzara la conferencia de Brad Templeton (uno de los participantes del software para hojas de cálculos y compresión de archivos), se me acercó un chico con pinta de vivo y empollón.
Las normas de educación hizo que nos intercambiáramos el protocolario saludo. Me pidió permiso para comer una pasta de té para acompañar el café que se pidió y a continuación me dijo, pronunciando en perfecto inglés: “Yo he estado en Silicon Valley...en la Singularity”.
Esa fue la frase. El pie que dio lugar a una de las conversaciones más interesantes y enriquecedoras que he tenido en mucho tiempo. Creo que me equivoco cuando hago esta apreciación, porque mentiría si no puntualizara y dijera que jamás había hablado con nadie como Gonzalo Ruiz Utrilla.
La conversación de más de una hora confirmó la Teoría de la Relatividad de Albert Einsten: un minuto puede parecer una eternidad, pero a mi, lo que duró nuestra charla, me pareció un suspiro. Necesitaría meses para asimilar y procesar la cantidad de información que recibí.
Una clase magistral que no tiene precio. Un torbellino de sabiduría concentrada en un joven de 31 años, que con 22 consiguió su primer trabajo en IBM y que con sólo cinco ya leía ciencia ficción y se interesaba por la inteligencia artificial.
El libro, "Padre Rico Padre Pobre" de Robert Kiyosaki le cambió la vida y ante la sorpresa de su madre decidió dejar la seguridad de un trabajo, para comenzar a desarrollar proyectos de negocios en internet como Blogsfarm, FinancialRed, ViajesRed o bolsa.com
No sé decir qué tiempo verbal lo define, porque una tiene la sensación de que para él, el pasado no existe. El presente, a ratos y el futuro es ya, ahora, éste momento... Es vertiginoso y tiene una personalidad que no muestra fisuras a la hora de exponerte todo lo que sabe. Él vive la vida de manera intensa. Su potente forma de ser le hace ser así, vehemente y apasionado con lo que está viviendo y haciendo.
Saber, sabe todo, pero no es pretencioso ni presumido. Todo lo contrario, su naturalidad y sencillez lo hacen único a los ojos de ésta que escuchaba y ahora escribe.
¿Soy exagerada?. Les prometo que si lo conocieran se darían cuentan de que no. Su cabeza no para y tengo la sensación de que necesita verbalizar todo lo que bulle dentro de ella.







“¿Sabes que este teléfono (coge el Iphone y lo alza), tiene una tecnología más avanzada que la que se utilizó para llevar al hombre a la luna?¿Sabes que ya hay máquinas capaces de hacer diagnósticos médicos?¿Sabes que ya nos podemos comunicar con los robots telepáticamente?
¿Sabes que gracias a la iniciativa privada y con presupuestos mínimos el hombre va a poder viajar al espacio? ¿Sabes que cuando los reyes comían en la casa de los nobles lo hacía con cubiertos de aluminio porque a ese metal, de difícil extracción en esa época, se le daba más valor que al oro? ¿Sabes...? ¿Sabes...? ¿Sabes...?”
No a todo. No tenía idea de nada de lo que me estaba contando, por eso traté de guardar en mi mente todo lo que no era secreto, pero que hasta ese momento desconocía.
No escuché a Templeton. Seguro que dijo cosas interesantes, pero allí de pie tuve una conferencia, que era incapaz de interrumpir, para mi sola. Pude preguntar y una vez más confirmé mi teoría de que no hay un día de mi vida en que no aprenda algo. La sorpresa de éste es que la lección me la dio un joven que no dejaba de mirar de frente.
Un murmullo proveniente de la sala de conferencias anunciaba un descanso. Un grupo sonriente se acercó hasta nosotros. “Son mis socios”. Veinteañeros que comienzan a vivir.  Miradas limpias y divertidas que tienen mucho que enseñar pero que están ávidos por aprender. Ellos son los socios de Gonzalo Ruiz, gente que pone pasión a todo lo que hace y que trabajan sin descanso para conseguir el éxito.
Tendría que escribir sobre Singularity University y lo haré, pero conocer a Gonzalo ha sido una experiencia impagable que me ha llevado a dedicar esta crónica a él y a todos los que han participado en esta Universidad Singular.
La pasión es el inicio del éxito. Robert Kiyosaki.